martes, 30 de septiembre de 2014

La calidad del empleo en España cae a la cola de la OCDE

La calidad del empleo en España cae 
a la cola de la OCDE

España es uno de los peores países en calidad del empleo de la OCDE, según el barómetro de la organización internacional: se ha disparado el número de horas trabajadas y se han recortado los recursos en el puesto de trabajo.

La primera preocupación económica de España está en la cantidad de desempleados que suma. Pero la segunda puede ser la calidad de quienes sí están empleados. 
La OCDE denuncia que España es uno de los países con peor calidad de empleo de toda la OCDE.
Según consta en el barómetro de empleo de la organización internacional, la calidad del empleo en España ha retrocedido en todos sus parámetros, comenzando por la llamada “calidad del entorno laboral”, un indicador que mide las horas trabajadas, las coberturas sanitarias que da la empresa o las inspecciones laborales que el país realiza para evitar casos de explotación. La organización internacional denuncia que la proporción de trabajadores que sufren situaciones de tensión laboral se ha disparado porque han aumentado las horas trabajadas y las exigencias laborales al mismo tiempo que han disminuido los recursos de que se disponen en el puesto de trabajo.
Como resultado, las tasas de calidad en el empleo en España se sitúan en un 0,3, lo que coloca al mercado laboral español al mismo nivel que el de Polonia y sólo ligeramente por encima de Grecia (0,2) frente a la media de la OCDE que duplica la puntuación española.
España también está a la cola de los países desarrollados en la calidad de los ingresos, un parámetro que mide no sólo el nivel salarial sino también su distribución y el grado de equidad que hay en los sistemas de fijación de salarios. Según los datos de la OCDE, España penaliza a quienes menos cobran y los complementos salariales como los planes de pensiones o las coberturas sanitarias son mayores para quienes más cobran, lo que resulta en un sistema laboral regresivo. Como consecuencia, España tiene un sistema de fijación de salarios equivalente al de Japón y sólo está por encima de países como Eslovenia, Polonia o Korea.
Por último, el análisis de la calidad del mercado laboral español recoge que quienes tienen empleo son también quienes menos seguridad laboral registran. España lidera la caída de salarios con un 1,8% de retrocesos frente a caídas como el 0,8% que han vivido en Eslovenia o la subida del 0,2% que han subido las nóminas como media en la OCDE.
El análisis de la calidad del empleo refleja, por fin, que en España el riesgo de quedar desempleado y la duración esperada del paro son de las más altas de la media de la OCDE. Estos niveles se han disparado en los dos últimos barómetros publicados por la organización internacional.
Fuente: vozpopuli.com