lunes, 13 de febrero de 2017

Lunes feministas: Islandia: el mejor país para ser mujer


Islandia: el mejor país para ser mujer


Ha sido elegido como un ejemplo de igualdad y respeto gracias a décadas de manifestaciones y protestas de las islandesas.

 Vista de Reikiavik desde la Catedral.
En pocas cosas se han puesto tan de acuerdo instancias tan distintas como 'The Economist', el World Economic Forum y las asociaciones de mujeres de toda Europa. Efectivamente: Islandia ha sido elegido como el mejor país para ser mujer trabajadora, un ejemplo de igualdad y respeto gracias a décadas de manifestaciones y protestas de las islandesas.

Todo empezó, más o menos, en 1975, declarado Año de las Mujeres por Naciones Unidas. Las islandesas estaban descontentas por la enorme brecha salarial que separaba su sueldo del de ellos y por la ausencia de mujeres en el Parlamento: solo nueve encontraron asiento. De hecho, el nombramiento de la ONU, en vez de halagar a estas mujeres del norte, aumentó el enfado: más que un homenaje, les pareció una broma. Como protesta, el 24 de octubre de aquel año se convocó una huelga de mujeres, masivamente seguida (alrededor de un 90% de la población femenina), que sentó la base del movimiento feminista islandés.

Cinco años después, en 1980, Vigdis Finnbogadottir se convirtió en la primera mujer Presidenta del país, y un año antes nacía Women's Alliance, el primer partido político formado únicamente por mujeres de Europa. Y aunque la brecha salarial se ha ido cerrando tímidamente, no han logrado terminar con ella: ellas aún cobran un 14% menos que ellos. Por ello, el pasado octubre las islandesas volvieron llamar a un paro total a partir de las 14.38, justo cuando comienza la jornada que les sale gratis a los empleadores.

Sin embargo, la sociedad sigue avanzando en pro de la igualdad. En 2000, padres y madres ya recibían la misma baja por maternidad y paternidad obligatoria, tres meses cada uno (otros tres meses son libres de distribuirse como ambos quieran). Y desde entonces, comenzó a ser catalogado como uno de los países con mayor igualdad de género del mundo, según el Informe del World Economic Forum sobre Igualdad de Género.

Hoy, tiene el nivel de empleo femenino más alto del mundo y el 40% de cargos directivos son mujeres. Y aunque el 82,6% de las mujeres islandesas en edad laboral trabajan (constituyen el 45,5% de la fuerza laboral), al mismo tiempo, tienen una de las tasas de fertilidad más altas de Europa, con 2,1 niños por mujer. ¿Cómo lo logran? Además de la movilización de las mujeres, las expertas hablan de las guarderías como un elemento clave: las guarderías son muchas y baratísimas. ¿Por qué no les copiamos?

martes, 7 de febrero de 2017

Las Redes Sociales Hablan


CGT INFORMA: ¡¡OTRA VICTORIA DE LOS TRABAJADORES!!

¡¡OTRA VICTORIA DE LⒶS TRABAJADORⒶS!!

RETIRADOS LOS EXPEDIENTES A MONTSE Y PILAR Y LOS “APERCIBIMIENTOS” A LⒶS COMPAÑERⒶS DEL CAT ADSL.

En el día de hoy la empresa se ha arrugado: nos han comunicado que procede a archivar sin efecto los “apercibimientos” entregados el 22 de septiembre a los compañerⒶs del servicio CAT ADSL que el pasado 8 de septiembre colgaron los cascos en un ejercicio de responsabilidad –del que la empresa carece- solicitando un protocolo de atención de llamadas mientras no tenían las herramientas necesarias para hacer su trabajo con garantías. También retiran los expedientes disciplinarios abiertos el mismo día a las dos delegadas de la CGT en Atento Coruña, Pilar y Montse, a las que la empresa acusaba de instigadoras del plante laboral cuando lo único que hicieron fue defender de manera impecable e implacable a sus compañerⒶs.

Una vez más, lo hemos conseguido: la participación generalizada de lⒶs trabajadorⒶs de A Coruña en las concentraciones-protesta, las inmediatas movilizaciones que la CGT convocó en todo el estado, el apoyo de los sindicatos CIG, ELA, LAB, y USO en Coruña; la acción directa, la solidaridad y el apoyo mutuo de todⒶs y la ejemplar iniciativa de lⒶs compañerⒶs que en Coruña supieron reaccionar inmediatamente, respaldando a las compañeras con una recogida de firmas negando las acusaciones de la empresa, demuestran y nos reafirman que la lucha es el camino.

Tenemos que seguir ATENTⒶS, porque la lucha continúa. La empresa quiere seguir asustándonos y continúa con sus agresiones: el pasado viernes despidió de forma fulminante a diez compañerⒶs de Barcelona, Madrid y Coruña. Atento continúa con sus abusos, nosotrⒶs haciéndoles frente con la unión y la solidaridad que nos hace fuertes y temibles. Y así debemos seguir.

SI TOCAN A UNⒶ, NOS TOCAN A TODⒶS
LA LUCHA SIGUE, ¡¡LA LUCHA SIRVE!!

Fuente: cgtatentomadrid

lunes, 6 de febrero de 2017

Lunes Feminista: Nunca he sufrido discriminación en el mundo de los videojuegos por ser mujer…


Nunca he sufrido discriminación en 
el mundo de los videojuegos por ser mujer…
Hace unos días, a través de una serie de acontecimientos sucedidos en las redes sociales, comentaba con unos amigos las situaciones a las que se enfrenta una mujer cuando accede al mundo del videojuego. Todos nos sorprendíamos —para mal— de las palabras y actitudes de cierto sector que con sus ideas retrógradas y blandos argumentos trataban de vedar el acceso a los videojuegos a la mujer o justificaban el mal trato que llegan a recibir aludiendo a cuestiones tan absurdas como el tiempo, la costumbre, el mercado o incluso la revolución francesa —que qué tendrá que ver si aún no hemos sacado las guillotinas—. Al hilo de esta cuestión surgió la eterna frase que siempre me ha hecho sentirme un bicho raro en lo que a malas experiencias en el mundo femenino se refiere. No es que me queje de mi situación, al contrario, doy gracias por no haber tenido que aguantar muchas cosas, pero en cierto sentido eso también hace que no me sienta con derecho a protestar por algunos aspectos, que no me sienta con derecho a quejarme o a opinar sobre asuntos que, hasta ahora, no creí que me concerniesen.

Y es que nunca he sufrido discriminación en el mundo de los videojuegos por ser mujer. Nunca me han acosado, ni insultado, ni humillado o menospreciado. Nunca en un juego he tenido una experiencia negativa sólo por mi género. Nunca el ser mujer me ha llevado a una experiencia traumática. Y por eso mismo me siento como una intrusa cuando se hablan de estas cuestiones que sé que existen y se sufren a diario.



Seguro que con Tiny Tina nunca se han metido tampoco…

Sin embargo, hay un matiz en esta frase, porque efectivamente, nunca he sufrido discriminación en el mundo de los videojuegos por ser mujer…

…pero nunca he usado un nickname que explicitase mi sexo.

Porque todo aquello que incluyese en mi nombre “chica”, “girl” o cualquier adjetivación femenina suponía una intención directa de señalar que era mujer y eso sería entendido como una invitación a ligar. Del mismo modo, en conversaciones jamás he sacado a relucir mi género y nunca he hablado de mí misma como si fuese mujer. Porque desde siempre he entendido que señalar mi sexo se interpretaría como una invitación al flirteo, como un indicador de que estoy abierta a que alguien muestre interés por mí.

…pero nunca he sido “demasiado” simpática con ningún chico que supiese que era mujer.

Ni tampoco he mantenido conversaciones personales con gente que he conocido dentro de un juego. Porque la simpatía y hablar de parejas, ex parejas, problemas personales o sentimentales siempre se interpretaría como una invitación a entrar en mi vida, formar parte de ella. ¿Y qué chica te invita a entrar si no es porque quiere algo?


The Last of Us, así se sentía entrar en un ciber. Título incluído

…pero me han juzgado simplemente por llevar un personaje femenino.

Sin saber mi género, sin saber nada de mí más que el personaje que manejo, ha habido quienes me han insultado o alabado por ser mujer —no yo, ojo, mi personaje—. He recibido regalos y atención extra o menosprecio e insultos no por quién soy yo, no por mis habilidades, ni por mis palabras. No, he sido juzgada a través de un personaje y su sexo.

…pero me ha dado rabia que un juego que me gustaba no tuviese personajes femeninos.

Lo reconozco, siempre me ha encantado jugar con personajes femeninos. Es mi punto débil, me gusta jugar y me gusta hacerlo con mujeres. Desde luego no hay juego que deje sin probar simplemente porque el personaje protagonista sea un hombre. Sin embargo, sí me he llevado grandes decepciones sobre todo en casos en los que se puede elegir con qué personaje jugar al ver una carencia —total o parcial— de personajes femeninos. Desde la nula presencia de mujeres en algunos títulos, hasta el desequilibrio total que se da en muchos juegos con selección de personajes, la presencia —más bien ausencia— de mujeres en los juegos siempre me ha generado cierta tristeza.


 
Clara, Watch Dogs

Con esto, lo que quiero señalar es cómo muchas mujeres interiorizamos una serie de pautas, de normas y de conductas “preventivas” que nos protejan de posibles malas experiencias dentro del entorno de los videojuegos. Del mismo modo que se aconseja a las chicas que no vayan solas, que no lleven tan corta la falda, no vaya a ser que alguien les haga algo. Del mismo modo que se educa a las posibles víctimas para que se “protejan”, en lugar de educar a los posibles agresores para que no agredan. Así yo —y quizás muchas otras—, he interiorizado lo que no tengo que hacer, como si romper alguna de estas normas conllevase unas acciones negativas que serían responsabilidad mía.

Asumimos también que hay situaciones inevitables, que la poca visibilidad femenina o la carencia de mujeres relevantes dentro de los videojuegos es un hecho. Que quejarse es ir en contra de lo establecido, “meter ruido”. Igual que se pretendía que asumiésemos en los orígenes que los videojuegos no eran un producto para las mujeres. Igual que nos educan para que los coches y los Action Man sean productos para un género que no es el nuestro.


Kinzie, Saints Row

De manera preventiva he sido víctima de mí misma por no serlo de otros. Porque se nos ha dicho que, si hacemos algunas de las cosas anteriormente mencionadas, será culpa nuestra que nos acosen, que nos agredan, que nos insulten, que nos discriminen… Todo mi paso por el mundo de los videojuegos ha sido con la cabeza gacha, ocultando mi género, parte de mi identidad, por no llamar la atención, por no atraer situaciones indeseadas. Como si fuese culpa mía, he aceptado que “así son las cosas”, que “hay que prevenir”. Y he aceptado que yo no he sido una víctima de la discriminación, del machismo en los videojuegos.

Por eso yo nunca he sufrido discriminación en el mundo de los videojuegos por ser mujer…
…pero quizás esa frase no es del todo cierta. 

Todas Gamers es un blog colaborativo con artículos
sobre videojuegos desde una perspectiva feminista

CGT INFORMA: RECLAMA TUS HORAS MÉDICAS, RECLAMA TU DERECHO